
El escondite
Corre, desesperadamente, como una costumbre que el desasosiego ha producido en él , desde donde esté hasta donde vive . Parece que la vida no se mueve ,esta quietecita hasta escuchar esa llamada que la devolverá de las profundidades a la tierra .
Está vez llega a pie , pues desde el instituto el departamento no está lejos. Cada paso le da fuerza , le estruja el pecho y una franca sonrisa le tatúa la cara .
Se pregunta si siempre será así , la respuesta es obvia pero no le importa ,sólo quiere llegar a la puerta del edificio y subir. Sabe que tiene que esperar hasta que ella salga envuelta en el pequeño vestido negro, tome el taxi y no regrese . Sube . La puerta del departamento como siempre abierta , respira agitadamente y el amor le escurre por las manos.
Pocas veces le recibe con ropa ,pero la desnudes no es lo que le excita más, sino esa sonrisa que parece salirle por todo el cuerpo, una especie de sudor que le hace pensar que han estado deseando lo mismo .
No habla, se lanza a su boca y le planta un beso que le humedece hasta el ultimo poro, una guerra de lenguas es desatada , luego comienza a recorrerle hasta llegar al sexo donde se toma su tiempo, se detiene y le ama como si fuera una persona distinta .Así juegan siempre hasta llegar a la comunión de sus cuerpos y terminar cansados (a veces doloridos) uno sobre el pecho del otro.
-Qué bueno que llamaste ,ya casi hacían dos semanas – le dice, mientras su mirada se pierde en las pinceladas que parecían vivir en la pared .
Tenía la habitación llena de pinturas que Rubén le había regalado. Las naturalezas vivas de Kahlo se yuxtaponían a los espacios grandes y oscuros, por donde transitaba un ser luminoso ondeando sus ropas salido de la mente de Remedios Varo ; el pobre venadito entre mujeres con el corazón y el dolor de fuera, y otras tantas : una alimentado a la luna con puré de estrellas y otra creándose en base a su propio vestido . los tres izquierdos yacían en el suelo por falta de clavos ,como le habían impresionado los peces muertos en el cuadro .
-ya ves, mi mamá no había tenido trabajo- respondió a Rubén.
Se conocieron en el instituto en un curso de pintura y desde que le sonrió, Rubén supo que la espera había acabado, ese mismo día conocieron sus cuerpos y Rubén se enteró de la ventaja del trabajo de su madre ,que les regalaba la noche entera para hacer eso que él reconocía como amor.
-Ándale píntame algo , ya vi que traes tus pinturas- Rubén obedece, pues sabe que después volverán a empezar con el juego . Se levanta, coge el pincel y hace algo de pintura verde , comienza a pintarle el dorso :hierba que se extiende desde su centro hasta llegarle al pecho y, que con el sudor luce como hierba fresca ,luego cambia al verde por el negro.
-¿Qué es esa cosa ?- Rubén pinta un animal en la zona del corazón
-tú qué crees, es tu corazón ,así es ,negro, una alimaña venenosa –
-ya vas a empezar , que gueva cuando te pones así-
-oye, es que hoy ni siquiera me saludaste, te seguiste de la mano con ya sabes quien y ni me pelaste-
-cómo jodes, tú sabes cómo son las cosas y si vas a ponerte así mejor vete – .La pintura queda inconclusa ...
Cómo prende a Rubén que se le ponga así , le busca de nuevo, pone los reproches en una cajita que cierra con llave y vuelve a iniciar la batalla con sus manos .Estar en su cuerpo ahora es como hundirse en la hierba, se moja de pintura ,los jadeos del acto lo hacen mas delicioso ,mas disfrutable, hacen que se le olvide la alimaña, y piensa que se amarán así de por vida.
Entonces el ruido de los tacones ascendiendo la escalera los precipita.-¡¡Escóndete, escóndete, ya llego la puta de mi mamá¡¡- . El se mete en el closet , lo que le hará reír mas tarde , y mientras de la hierba irrelevante surge incontrolable la sístole de la alimaña. Emilio le da los buenos días a su madre y sabe que deberán tener más cuidado la siguiente vez.
Corre, desesperadamente, como una costumbre que el desasosiego ha producido en él , desde donde esté hasta donde vive . Parece que la vida no se mueve ,esta quietecita hasta escuchar esa llamada que la devolverá de las profundidades a la tierra .
Está vez llega a pie , pues desde el instituto el departamento no está lejos. Cada paso le da fuerza , le estruja el pecho y una franca sonrisa le tatúa la cara .
Se pregunta si siempre será así , la respuesta es obvia pero no le importa ,sólo quiere llegar a la puerta del edificio y subir. Sabe que tiene que esperar hasta que ella salga envuelta en el pequeño vestido negro, tome el taxi y no regrese . Sube . La puerta del departamento como siempre abierta , respira agitadamente y el amor le escurre por las manos.
Pocas veces le recibe con ropa ,pero la desnudes no es lo que le excita más, sino esa sonrisa que parece salirle por todo el cuerpo, una especie de sudor que le hace pensar que han estado deseando lo mismo .
No habla, se lanza a su boca y le planta un beso que le humedece hasta el ultimo poro, una guerra de lenguas es desatada , luego comienza a recorrerle hasta llegar al sexo donde se toma su tiempo, se detiene y le ama como si fuera una persona distinta .Así juegan siempre hasta llegar a la comunión de sus cuerpos y terminar cansados (a veces doloridos) uno sobre el pecho del otro.
-Qué bueno que llamaste ,ya casi hacían dos semanas – le dice, mientras su mirada se pierde en las pinceladas que parecían vivir en la pared .
Tenía la habitación llena de pinturas que Rubén le había regalado. Las naturalezas vivas de Kahlo se yuxtaponían a los espacios grandes y oscuros, por donde transitaba un ser luminoso ondeando sus ropas salido de la mente de Remedios Varo ; el pobre venadito entre mujeres con el corazón y el dolor de fuera, y otras tantas : una alimentado a la luna con puré de estrellas y otra creándose en base a su propio vestido . los tres izquierdos yacían en el suelo por falta de clavos ,como le habían impresionado los peces muertos en el cuadro .
-ya ves, mi mamá no había tenido trabajo- respondió a Rubén.
Se conocieron en el instituto en un curso de pintura y desde que le sonrió, Rubén supo que la espera había acabado, ese mismo día conocieron sus cuerpos y Rubén se enteró de la ventaja del trabajo de su madre ,que les regalaba la noche entera para hacer eso que él reconocía como amor.
-Ándale píntame algo , ya vi que traes tus pinturas- Rubén obedece, pues sabe que después volverán a empezar con el juego . Se levanta, coge el pincel y hace algo de pintura verde , comienza a pintarle el dorso :hierba que se extiende desde su centro hasta llegarle al pecho y, que con el sudor luce como hierba fresca ,luego cambia al verde por el negro.
-¿Qué es esa cosa ?- Rubén pinta un animal en la zona del corazón
-tú qué crees, es tu corazón ,así es ,negro, una alimaña venenosa –
-ya vas a empezar , que gueva cuando te pones así-
-oye, es que hoy ni siquiera me saludaste, te seguiste de la mano con ya sabes quien y ni me pelaste-
-cómo jodes, tú sabes cómo son las cosas y si vas a ponerte así mejor vete – .La pintura queda inconclusa ...
Cómo prende a Rubén que se le ponga así , le busca de nuevo, pone los reproches en una cajita que cierra con llave y vuelve a iniciar la batalla con sus manos .Estar en su cuerpo ahora es como hundirse en la hierba, se moja de pintura ,los jadeos del acto lo hacen mas delicioso ,mas disfrutable, hacen que se le olvide la alimaña, y piensa que se amarán así de por vida.
Entonces el ruido de los tacones ascendiendo la escalera los precipita.-¡¡Escóndete, escóndete, ya llego la puta de mi mamá¡¡- . El se mete en el closet , lo que le hará reír mas tarde , y mientras de la hierba irrelevante surge incontrolable la sístole de la alimaña. Emilio le da los buenos días a su madre y sabe que deberán tener más cuidado la siguiente vez.
estos tres cuentos fueron realizados con la colaboraciòn: Karen Rojas Kauffmann y Georgina Lizeth

