lunes, 14 de junio de 2010
domingo, 30 de mayo de 2010

I
Te derrites, te deshaces, te partes, te quiebras :
caes sobre la piedra, fluyes en las venas, te escurres por las ventanas,
por la regadera, por las paredes de la calle, por los ojos húmedos de mi madre.
–Niña cuando yo muera, no llores sobre mi tumba- .
Arrullo mi cuerpo en tus manos gigantes: de eternidad, de universo,
cuna, olor a gerbera,
miro arriba, arriba y arriba, solo alcanzo a ver tu luminosa presencia.
Ya no hay rostro, ya no hay ojos, ya no hay labios, aun así tus brazos permanecen fuertes.
–Cántame un lindo son hay mamá, cántame la sandunga-.
II
Te derrites, te deshaces, te partes, te quiebras :
caes sobre la piedra, fluyes en las venas, te escurres por las ventanas,
por la regadera, por las paredes de la calle, por los ojos húmedos de mi madre.
–Niña cuando yo muera, no llores sobre mi tumba- .
Arrullo mi cuerpo en tus manos gigantes: de eternidad, de universo,
cuna, olor a gerbera,
miro arriba, arriba y arriba, solo alcanzo a ver tu luminosa presencia.
Ya no hay rostro, ya no hay ojos, ya no hay labios, aun así tus brazos permanecen fuertes.
–Cántame un lindo son hay mamá, cántame la sandunga-.
II
Giralunas
Tengo un jardín marchito.
En el día, el sol: lo hierve, acribilla tus pétalos, quema tus capullos, Ximena.
Sol envidioso, maldito, no te permite respirar, exhalar tus perfumes de princesa
–no me llores no, no me llores no, porque si lloras yo peno -.
Pero la noche, el absoluto silencio, florea mi jardín, brilla tus hojas, corazón de espejo.
La luna, adoptó mis plantas y les da a beber sudor como té, las baña en sus aguas, las adorna con faldas de mar, acaricia tus mejillas Ximena.
Nocturnas, son frescas, danzan hermanadas a libélulas, que embarazadas también, de luna, ríen contigo.
– En cambio si tú me cantas, yo siempre vivo y nunca muero- .
III
La ha devorado un monstruo,
La ha devorado un monstruo,
acabado su carne succionado -agua de pozo- la sangre en su cuerpo, manjar de vida,
ha comido tus manzanas y fresas, tus cabellos y tu pecho.
– si quieres que te recuerde, si quieres que no te olvide-
Y te reíste de él, le has regalado tus dientes, te pusiste a respirar sin pulmones y le diste a probar tu corazón. Dejaste de latir, sin embargo, aún no te cansas de beber, de bailar, de hacer el amor. –Canta sones del alma música que no muere-
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